Machiguengas

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5)-Los Brujos

También aquí los datos recogidos por el P. Secundino de la tribu Machiguenga son de gran interés. Distingue él, dos clases de brujos: buenos y malos.                              

 ”Los Seripegari”. “Es capital la importancia de los Seripegari en la Mitología Machiguenga, porque dado que no sean los creadores de ella, son, a lo menos sus legítimos intérpretes, ministros y predicadores”

¿Quiénes son?. “Seripegari, en lengua machiguenga, quiere decir: el que se trasfigura por efectos del tabaco. Los Seripegari son machiguengas como los demás, de los cuales sólo se diferencia en que pueden encantarse cuando quieren, para ponerse en comunicación con mundos invisibles, casi siempre en provecho propio de sus paisanos. No hay mujeres Seripegari…”

Sus oficios. “Los Seripegari pueden llamarse ‘profetas’, y, acaso no se encuentre otro nombre que mejor denomine su oficio. Conocen mundos invisibles y sólo ellos entre los mortales -excepto los brujos- pueden trasladarse allí y recorrerlos. Aquellos mundos misteriosos son el objeto principal, si no único de su predicación con la que divulgan entre los de su tribu los conceptos mito-lógicos.

Pero lo que más popularidad les da y les crea más y mayores simpatías son los favores varios y señalados que a todos prodigan; porque oficio suyo es también curar los enfermos, por graves que estén y declarar el paradero de los machiguengas que se fugan, y averiguar el destino de los que mueren, y manifestar acontecimientos futuros, y llamar a los espíritus buenos y ahuyentar a los malos y dar la explicación auténtica de los hechos raros  o fenómenos extraordinarios que se presentan en el transcurso de los tiempos”.

Función de encantamiento. “El machiguenga ya constituido Seripegari está habilitado para ejecutar maravillas; pero ordinariamente sólo las verifica en solemne y nocturna función de encantamiento”. Relata a continuación el P. Secundino, diversos tipos de función de encantamiento, entre las que destaca el cocimiento de la enredadera kamárampi de la que sale una bebida espesa,  negruzca, y tan amarga “que las mujeres no pueden tomarla…; a esto atribuyen en gran parte, el que no haya mujeres Seripegari”. El Seripegari bebe el kamarampi y queda encantado. Después canta con una improvisada letra alusiva a lo que va a hacer, para posteriormente desaparecer y regresar de nuevo transfigurado, y prestar los servicios para los que había sido requerido.

Concluye este interesante artículo el P. Secundino con una advertencia curiosa y a tener en cuenta: “Algunos Seripegari de estos tiempos, suelen simular función de encantamiento para cometer impunemente abusos que no es preciso decir, y esto delante de los circunstantes, que los miran absortos como a cosa de otro mundo”.

Los Brujos. “Además de los Seripegari existen entre los machiguengas los machikanari y los yagabugotanti. Dicen que estos son los brujos, temibles a los salvajes por los terribles resultados de sus brujerías. No hay mujeres brujas, aquí son todos varones. El espíritu maligno que los anima hace que ejerzan su arte diabólica no sólo para vengar cualquier injuria propia sino también, a veces contra los inocentes. Hay casi tantos como Seripegari. Algún Tasorinchi (ser poderoso), los sopla para que brujeen. A los Seripegari todos los aprecian pero a éstos no hay quien los quiera”.