Machiguengas

...Comunidad nativa milenaria y de rica cultura

 

3)-Demonios

Las creencias o mitos que más repercuten en la vida práctica de los selvícolas Machiguengas -dice el P. Secundino- son las referentes a los demonios o espíritus malos que ellos llaman Kamagárini. No hace falta vivir mucho tiempo con estos salvajes para oírles decir dicha palabra.

Las rocas, los pedrejones, los grandes pozos y remolinos de los ríos, y otros mil sitios de la selva, son moradas de los Kamagárini . Los sonidos raros que se oyen en los bosques por la noche son gritos de los demonios, que buscan machiguengas para matar. La lluvia es maleficio de los diablos. El arco iris los persigue, y el que cae víctima de sus iras, pronto se verá impedido con los pies sembrados de pertinaces y dolorosos tumores. A los sapos y ranas, por su fealdad y por algunas enfermedades cuyo origen les achacan, suelen honrarlos con el nombre de Kamagárini, no porque piensen que lo son en realidad sino por la semejanza de sus atributos. También los machiguengas se llaman a veces entre sí Kamagárini, y es la interjección más fuerte con que reprochan algún proceder inicuo.

Moradas de los Kamagárini. Unos diablos viven arriba, en la región de las nubes… y otros muchos aquí en la tierra; pero su principal morada, donde reside la inmensa mayoría es Gamáironi, el lugar de la muerte -o de los cadáveres-…

Cualidades. Son feos, desdichados, invisibles e inmortales. Trabajan y cultivan algunas plantas que son de muy inferior calidad a las de aquí. Istea -chicha de yuca- y shinnkiáto -chicha de maíz- no pueden hacerlas porque no tienen ni yuca, ni maíz, y así no pueden ser felices porque les falta la borrachera. Todos tienen mujer, como los machiguengas aquí, y se procrean al modo humano. Cada familia vive en su casa y tiene su chacra.

El Dios malo Kientibákori.  Hay entre los demonios uno muy principal, que se llama Kientibákori. Existe él por sí mismo, nadie lo creó. Es Kamagárini, uno solo y creador de todo lo malo. También crea a los seres soplando, y porque tiene este poder a su nombre propio, Kientibákori suele añadirse el de Tasorinchi Sabinírira -el poderoso de abajo- en contraposición con el simple Tasorinchi que es el poderoso de arriba, creador de todo lo bueno. Vive abajo en el Gamáironi